De nuevo, la brecha entre un mundo más triste, oscuro y violento se ha agrandado. Un mundo basado en el miedo al otro, en el enfrentamiento constante y la ignorancia. Actitudes que sólo favorecen a unos pocos y nos perjudican a la mayoría, que sirven para alimentar todo tipo de fundamentalismos y dar alas a aquellos que quieren una humanidad moralmente empobrecida. En este sentido, tenemos que ser más exigentes con nosotros mismos y con los demás, reflexionar y no dejarnos llevar por discursos retrógrados y comportamientos incívicos. Defendamos las libertades y derechos, la diversidad y la riqueza que el planeta posee porque, de lo contrario, estaremos condenados al yugo de los tiranos en todas sus formas.
Programa diseñado con la colaboración del asesor cinematográfico Luis Antonio Alarcón Sierra.
